Bajo la luna
¿Quién no se ha quedado alguna vez "a la luna de Valencia"?
Yo no había oído nunca este dicho popular, pero me ha pasado millones de veces.
Seguro que o vosotros también os a pasado. ¿Quién no ha perdido alguna vez el bus o el tren por haber llegado tarde?, valga la redundancia.
Y seguro que por ahí habrá algún "despistadillo" que se habrá quedado en la calle porque sus padres le hayan echado el pestillo de la puerta por un pequeño "malentendido horario".
Sí. Todas estas situaciones las vivimos a diario los jóvenes y los que no son tan jóvenes.
Llegar tarde a citas con el médico, a entrevistas de trabajo, perder la vez en la peluquería o llegar poco más de cinco minutos tarde a clase son circunstancias cotidianas que nos hacen quedarnos "a la luna de Valencia".
Creo el significado de este dicho popular ha quedado bastante claro, pero por si acaso vamos a remontarnos a sus orígenes.
Esta expresión tiene origen en la época de la Valencia amurallada. Esta muralla se cerraba a una determinada hora, y todo aquel que llegaba tarde, tenía que pasar la noche fuera, a las puertas de la ciudad, bajo la luna de Valencia.
Así que controlad los relojes y que no os pase lo mismo. ¡No durmáis "a la luna de Valencia"!
Susana Camín
